
Prieta Concreto nació mientras estudiaba Arquitectura.
Siempre me interesó cómo un material, una proporción o un detalle podían cambiar por completo la forma en que se vive un espacio.
Empecé fabricando las primeras piezas por curiosidad, buscando entender el concreto desde otro lugar: no como un material de construcción, sino como un material de diseño.
Con el tiempo esa búsqueda dejó de ser un hobby y se convirtió en un taller.
Hoy cada pieza sigue siendo fabricada por mí, una por una, respetando los tiempos del material y buscando que cada nueva bacha sea mejor que la anterior.
No buscamos producir más.
Buscamos crear piezas que acompañen la arquitectura del baño y hagan que, al entrar, alguien pregunte:
“¿Dónde conseguiste esa bacha?”
La obsesión por mejorar nunca termina.
Cada pieza que sale del taller sirve para aprender algo.
Cambiar un detalle. Ajustar una proporción. Probar una textura. Encontrar un acabado mejor.
La siguiente siempre tiene que ser superior a la anterior.
- 01
Pensada desde la arquitectura
Cada línea, cada curva y cada proporción buscan integrarse naturalmente al espacio. Una buena bacha no llama la atención por sí sola. Hace que todo el baño se vea mejor.
- 02
El material habla por sí solo
Trabajamos con concreto pigmentado en masa para que el color forme parte de la pieza desde el primer momento. Cada textura es distinta. Cada pieza también.
- 03
El tiempo forma parte del proceso
No aceleramos el concreto. Cada pieza necesita su tiempo para fraguar, curar y alcanzar la resistencia que buscamos. Esperar también es una decisión de diseño.
- 04
Hecha para un proyecto
No fabricamos en serie. Cada pedido comienza desde cero y se produce especialmente para el espacio donde va a instalarse. Porque ningún baño es igual a otro.
Nuestra idea
Un baño de diseño no debería depender de un presupuesto enorme.
A veces una sola pieza puede cambiar por completo la forma en que se percibe un espacio.
Ese es el motivo por el que existe Prieta Concreto.